Acudir a una ferretería o gran almacén de bricolaje con el encargo de comprar simplemente "un tubo de silicona" parece una de las misiones más directas del mundo. Sin embargo, en cuanto te plantas delante de la estantería de selladores, te das cuenta de la cruda realidad: hay decenas de marcas, colores, cartuchos y, sobre todo, componentes químicos diferentes. Coger el primer bote que encuentres por precio o color es una garantía de fracaso en tu trabajo: puedes acabar decolorando el mármol de tu cocina, oxidando los tornillos de una chapa o sufriendo un penetrante olor a vinagre que tardará semanas en disiparse de los dormitorios.
En el mundo de la construcción y las reformas, no existe un sellador universal que valga para todo. Cada tipo de soporte (plástico, cerámica, hormigón, vidrio o metal) y cada ubicación (interior o exterior) exige una formulación química específica. Como técnico que trabaja a diario con pistolas de extrusión, te explico al detalle cómo diferenciar las cuatro masillas y siliconas más importantes del mercado para que aciertes a la primera en tu proyecto de bricolaje.
1. Silicona ácida (o acética): la clásica de olor fuerte
Es la silicona tradicional y la que suele tener el precio más bajo. Se reconoce de forma inmediata durante la aplicación porque libera un olor muy fuerte y punzante a vinagre (debido a que utiliza ácido acético en su proceso de vulcanización). Cura muy rápido y tiene una elasticidad excelente a largo plazo:
- Soportes aptos: Materiales esmaltados y no porosos. Vidrio, azulejos, loza cerámica, gres vitrificado y aluminio anodizado.
- ¡Prohibido usar en! Metales ferrosos (el ácido los oxida de inmediato), espejos (se come la película trasera de plata), mármol, hormigón o plásticos. Tampoco intentes pintar sobre ella: la pintura plástica resbalará y se agrietará.
- Usos recomendados: Sellado de juntas en sanitarios de porcelana en baños y cocinas, y juntas de mamparas de cristal. Asegúrate siempre de que lleve la etiqueta de "antimoho" (con fungicida) para evitar que se ennegrezca con la humedad.
2. Silicona neutra: la aliada segura de todos los materiales
A diferencia de la anterior, la silicona neutra no desprende ácidos al secarse, por lo que casi no huele. Es un sellador de gama superior que ofrece una elasticidad fantástica y, lo más importante, no reacciona químicamente con los materiales sobre los que se aplica:
- Soportes aptos: Prácticamente todos. Hormigón, mortero, piedra natural (mármol, granito, pizarra), madera, PVC, plásticos, metales (cobre, cinc, acero, aluminio) y espejos.
- Ventajas: No decolora las piedras naturales delicadas, no oxida los metales y resiste mucho mejor la radiación solar y la intemperie exterior sin agrietarse ni perder flexibilidad. Tampoco admite pintura.
- Usos recomendados: Sellar los perímetros de las ventanas de PVC o aluminio con la pared exterior, sellar encimeras de granito en cocinas, y juntas de dilatación generales en soleras de interior.
Herramienta Recomendada: Calculadora de Mortero de Juntas
Calcula el material de rejuntado de azulejos y sellado elástico para tus baños y cocinas.
3. Masilla de poliuretano (PU): resistencia estructural y pintable
Las masillas de poliuretano no son siliconas. Se trata de elastómeros adhesivos de una dureza y tenacidad mecánica muy superior a cualquier silicona:
- ¿Se puede pintar? Sí, admite cualquier pintura una vez seca, permitiendo camuflar el cordón en paredes o fachadas.
- Resistencia: Aguanta el paso de vehículos (tránsito pesado), golpes directos, vibraciones mecánicas y la intemperie extrema sin despegarse. Tiene un poder adhesivo (pegar) altísimo.
- Usos recomendados: Relleno de juntas de dilatación en pavimentos de hormigón, sellado de grietas dinámicas en fachadas, fijación y sellado de tejas en tejados, y uniones en canalones metálicos.
Para aplicar la silicona de forma profesional, corta la boquilla del cartucho en un ángulo de 45 grados a la medida del ancho de la junta que vayas a rellenar usando un cúter afilado.
4. Masilla acrílica: la preferida de los pintores
Es una masilla formulada en base acuosa (al agua). Está pensada específicamente para rellenar juntas de bajo movimiento en interiores antes de pintar:
- Ventajas: No huele, es facilísima de repasar y alisar con el dedo mojado en agua, se puede pintar y lijar al cabo de unas horas, y se limpia de las manos solo con agua de grifo.
- Inconvenientes: Flexibilidad muy baja (si el soporte se mueve mucho, se agrietará). Cero resistencia al agua directa (se disuelve a la larga si está sumergida).
- Usos recomendados: Tapar la junta entre los rodapiés de madera y la pared de yeso, sellar la unión entre los marcos de puertas y el tabique antes de pintar, y rellenar microfisuras en placas de yeso laminado (pladur).